Parte 1: Contenido |
Preguntas acerca de la eficacia del programa
El personal profesional ha elaborado una amplia variedad de planteamientos para llegar a los padres y las madres y ayudarlos/as a hablar con sus hijos/as acerca de la sexualidad en un esfuerzo por ayudar a reducir en los/as adolescentes la decisión de participar en actividad sexual riesgosa. ¿Son eficaces estos programas? Para responder esta pregunta regresaremos a las cinco preguntas que se hicieron de las evaluaciones incluidas en este estudio. - ¿Llegó el programa (o podría llegar potencialmente) a una cantidad considerable de padres y madres?
Con la excepción de las tareas en casa y las campañas en los medios de comunicación, la mayor parte de estos programas no llegaron a un número considerable de familias.
Tanto los estudios revisados como las discusiones informales con los/as educadores/as que implementaron los programas indican que es un enorme reto que los padres y las madres participen en los programas que se realizan fuera de sus hogares. La mayoría de los padres y las madres no están dispuestos/as o no pueden participar en programas especiales, ni siquiera en eventos de una sola noche, en particular si tienen que viajar a un encuentro o reunión especial. Y cuando llegan a asistir, es mucho más probable que sean las madres y no los padres. Esto es lamentable porque son especialmente los padres que son los menos propensos a tener comunicación con sus hijos/as acerca de la sexualidad.
Una de las excepciones a esto fue el programa del Family Guidance Center que atrajo a miles de familias durante muchos años. Varios factores contribuyeron al éxito de este programa tan elogiado: se involucró a los padres y las madres de muchas maneras; los padres y las madres difundieron las ideas; y muchas organizaciones comunitarias reclutaron activamente a las familias para que participaran. El programa demostró que es posible, aunque muy difícil, que los programas intensivos puedan llegar a un gran número de familias cuando se requiere que éstas viajen a la ubicación donde se imparte el programa.
Las clases escolares que utilizaron las tareas en casa en las que se les pedía que los/las estudiantes hablaran con sus padres y madres acerca de temas sexuales también llegaron a un gran número de familias. Puede haber al menos dos razones para esto. Primero, las tareas eran parte necesaria del trabajo en clase y no eran voluntarias. Segundo, los padres y las madres no tenían que ir a ningún lugar y podían hablar con sus hijos/as en el hogar.
Las campañas estatales o locales en los medios de comunicación también llegaron a un gran número de personas. Como ya se señaló, su repercusión en cada uno/a de los padres y las madres probablemente sea muy limitada.
Los cursos universitarios sobre la sexualidad humana probablemente llegaron a un número considerable de padres y madres porque muchos adultos/as jóvenes y padres y madres asisten a la universidad. Si se supiera más ampliamente que los cursos universitarios sobre sexualidad humana pueden aumentar la comunicación entre padres y madres y sus hijos/as respecto a la sexualidad, entonces más adultos/as que asisten a la universidad podrían tomar estos cursos y se podrían elaborar más cursos que dedicaran más atención a la comunicación entre padres y madres y sus hijos/as. Estos cursos son un camino sin explorar para aumentar la comunicación entre padres y madres y sus hijos/as. Sin embargo, vale la pena mencionar que sólo están disponibles para aquellos/as que tienen los medios para asistir a la universidad y, por lo tanto, no están disponibles a un gran segmento de la población.
- ¿Avanzó el programa los objetivos establecidos?
Sólo unos pocos estudios proporcionaron pruebas de la repercusión medida que los programas tuvieron sobre el conocimiento de los/as padres y madres, la claridad de los valores, las habilidades y la comodidad. (Haga clic aquí para ver los objetivos del programa.)
De los estudios que midieron el conocimiento de los padres y las madres, se encontró que la mayor parte aumentó ese conocimiento. Sólo un estudio midió la repercusión del programa en las habilidades de los padres y las madres. Ese programa fue sólo para padres y madres, fue un poco intensivo y mejoró eficazmente algunas, aunque no todas, las habilidades de comunicación de los padres y las madres. La mayor parte de los otros programas probablemente no se enfocaron lo suficiente en los padres y las madres para producir cambios significativos aparte de la adquisición de conocimiento.
- ¿Aumentó en realidad el programa la comunicación entre padres y madres y sus hijos/as?
Muchos de los programas demostraron que aumentó la comunicación entre padres y madres y sus hijos/as respecto a la sexualidad. Sin embargo, este aumento se midió en general a corto plazo. Los aumentos en la comunicación con frecuencia no fueron duraderos cuando se midieron a largo plazo.
Los programas que presentaron la prueba más clara de que aumentaban la comunicación entre padres y madres y sus hijos/as fueron los de sesiones múltiples, tanto para padres y madres como para sus hijos/as, y las clases de educación sobre la sexualidad con tareas en casa que alentaran a los/as estudiantes a hablar con sus padres y madres en el hogar.
En el primer caso, la comunicación entre padres y madres y sus hijos/as tuvo que aumentar porque se dio durante el programa. En el segundo caso, la comunicación entre padres y madres y sus hijos/as también fue parte integral de la actividad asignada. Así que no es sorprendente que los dos estudios de esos programas muestren una clara prueba de un aumento en la comunicación entre padres y madres y sus hijos/as.
- ¿Mejoró el programa otros factores de riesgo o protección asociados con la reducción de riesgos sexuales en los/as adolescentes?
Estos estudios aportaron muy pocas pruebas de que sus respectivos programas mejoraran otros factores de riesgo o protección asociados con el inicio de las relaciones sexuales, el uso del condón o el uso de anticonceptivos (por ejemplo, convicciones, actitudes, autodeterminación o intenciones). Muchos estudios no midieron estos efectos. Entre los pocos que lo hicieron, la mayor parte de los resultados no fueron significativos, unos pocos fueron positivos y unos pocos fueron negativos. En general, hay muy pocas pruebas de que, de una u otra forma, los programas de comunicación entre padres y madres y sus hijos/as evaluados a la fecha hayan tenido gran repercusión en la reducción del comportamiento sexual riesgoso en los/as adolescentes.
- ¿Aplazó el programa la primera relación sexual, aumentó el uso de condones o de otra forma de anticoncepción y por lo tanto reduce el riesgo sexual?
Seis de estos estudios midieron la repercusión de los programas de comunicación entre padres y madres y sus hijos/as sobre el inicio de las relaciones sexuales o el uso del condón o de anticonceptivos, y ninguno de los programas produjo un efecto significativo en el comportamiento sexual o en el uso de anticonceptivos. En realidad, uno de los estudios con un diseño más bien fuerte y un muestreo grande tuvo en realidad un efecto negativo.
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