Programas para padres, madres y sus hijos/as impartidos en el hogar
Otro planteamiento para involucrar a los padres y las madres en la educación sexual de sus hijos/as sería hacerles llegar a sus hogares videos o materiales escritos.
Los programas de video tienen varias posibles ventajas. Primero, no requieren que los padres y las madres vayan a un lugar en particular en un horario en particular. En lugar de eso las clínicas de salud, las escuelas o las bibliotecas pueden prestar los materiales a los padres y las madres. Además, los padres y las madres pueden revisar el programa y comprobar que se sienten bien tanto con los valores comentados como con las actividades sugeridas antes de emplearlas con sus propios/as hijos/as. Y por último, los programas que tienen como base el hogar pueden enseñar a los padres y las madres habilidades que pueden practicar y emplear en sus propios hogares para enseñar a sus hijos/as.
Por otra parte, los programas que utilizan videos también tienen varias desventajas. Una de ellas es que las familias pueden dejar las actividades inconclusas o pueden simplemente mirar los videos (lo cual es relativamente fácil de hacer) sin llevar a cabo la representación de roles o la práctica de habilidades (lo cual requiere mucha más iniciativa, compromiso y razonamiento, y es posible que se sientan amenazados/as). Además, es posible que los videos parezcan poco reales tanto a los/as jóvenes como a los padres y las madres. Es común que los/as jóvenes piensen que los/as adolescentes en los videos se visten y actúan en forma distinta a como ellos/as lo hacen y que las situaciones no son reales. Tanto los/as jóvenes como los padres y las madres pueden tener también dificultades para relacionarse con los/as jóvenes y las situaciones que presenta el video porque sienten que son artificiales.
Los programas que utilizan videos son con frecuencia muy amplios. Por ejemplo, el programa de video Facts and Feelings incluyó seis videos y materiales escritos.1 Los videos proporcionaron información, representaron la comunicación entre padres y madres y sus hijos/as en escenarios dramáticos y enfatizaron valores sexuales congruentes con la abstinencia. Cada uno de los seis videos fue breve (aproximadamente de 15 a 20 minutos) de manera que las familias podían comentar los temas después de ver cada video. Los materiales escritos sugirieron preguntas y temas de discusión. En conjunto abarcaron los cambios en la pubertad, los hechos acerca de la reproducción, la comunicación entre padres y madres y adolescentes, los valores y el comportamiento sexual, la sexualidad en los medios de comunicación, las habilidades para tomar decisiones y las habilidades de comunicación. Dada la edad del grupo seleccionado (de10 a 14 años de edad), el programa se concentró en la abstinencia. Además, se hicieron llamadas telefónicas cada dos semanas para promover el uso de los materiales.
En un estudio que utilizó un diseño experimental y seguimientos de tres meses y de un año, los resultados indicaron que el programa aumentó el conocimiento de los/as adolescentes y la comunicación entre padres y madres y adolescentes durante los primeros tres meses después de que las familias tuvieron en sus manos los videos, pero que esos aumentos se disiparon en el término de un año.
El programa no afectó de manera significativa los valores de los/as estudiantes, sus percepciones con respecto a los valores de sus padres y madres, la posibilidad percibida de tener relaciones sexuales antes del matrimonio, la posibilidad de tener relaciones sexuales durante el año siguiente o el comienzo inmediato de las relaciones sexuales. Este último descubrimiento no fue sorpresivo, ya que menos de 5% de los/as preadolescentes y adolescentes jóvenes en los grupos de tratamiento y de control habían iniciado las relaciones sexuales.
En resumen, los resultados indicaron que el programa sí aumentó la comunicación entre padres y madres y sus hijos/as respecto a la sexualidad a corto plazo, pero este efecto no perduró ni tuvo una repercusión en otros valores, intenciones o comportamientos de los/as jóvenes.
Este estudio y otros demostraron que es posible desarrollar materiales extensos en video para que las familias los miren juntos/as y que, bajo ciertas condiciones (en particular mediante mensajes alentadores) las familias los mirarán.2 Sin embargo, quizás las familias y sus hijos/as no realicen todas las pláticas y/o actividades que se sugieren. Los videos pueden aumentar la comunicación entre padres y madres y sus hijos/as respecto a la sexualidad, pero puede ser que no tengan la suficiente fuerza para causar muchos otros efectos medidos en los/as adolescentes.
Además de estos videos, se han elaborado cientos de materiales escritos para enviarlos a casa para los padres y las madres. Estos van desde tarjetas postales con un mensaje simple, a boletines a los padres y las madres, manuales reflexivos, hasta guías para hablar con los/as hijos/as acerca de la sexualidad. Ninguna de las evaluaciones de estos materiales cumplió los criterios para su inclusión en este análisis. Sin embargo, parece probable que estos materiales (en especial los cortos) puedan aumentar un poco el conocimiento de los padres y las madres y aumentar breve y ligeramente la motivación para hablar con sus hijos/as.
Puede ser que los boletines periódicos sean un poco más eficaces, y que las guías demasiado largas con instrucciones pudieran ayudar a aquellos/as padres y madres que realmente las usen. Desafortunadamente, es muy probable que muchos/as padres y madres, en especial los que tengan hijos/as en un riesgo más alto, no lean gran parte del texto ni actúen en consecuencia. A pesar de su repercusión, la cual en el mejor de los casos sería modesta, el bajo costo de la mayor parte de estos materiales puede significar que en realidad son redituables.
Referencias
- B. C. Miller, M. C. Norton, G. O. Jenson,T. R. Lee, C.
Christopherson, and P. K. King, "Impact Evaluation of Facts &
Feelings: A Home-Based Video Sex Education Curriculum," Family
Relations, 1993, vol. 42, no. 4, pp. 392-400.
- R. A. Winett, E. S. Anderson, J. F. Moore, K. J. Sikkema, R. J.
Hook, D. A.Webster, C. D.Taylor, J. E. Dalton,T. H. Ollendick, and
R. M. Eisler, "Family/Media Approach to HIV Prevention: Results
with a Home-based, Parent-Teen Video Program," Health
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Anderson, J. F. Moore, C. D.Taylor, R. J. Hook, D. A.Webster,T. E.
Neubauer, M. C. Harden, and L. L. Mundy, "Efficacy of a
Home-Based Human Immunodeficiency Virus Prevention Video
Program for Teens and Parents," Health Education Quarterly, 1993,
vol. 20, no. 4, pp. 555-67.